AMOR EN ÁMSTERDAM


45366_386230481462071_1514062792_n

 

La pequeña embarcación dejaba el puerto con cierta pereza, como si no quisiera alejarse, el ruido de sus motores era monótono, atravesaba la densa niebla con lentitud, en su proa sólo se veían unos cuantos hombres realizando sus manobras con la pericia del que sabe hacer las cosas, pero sin ningún entusiasmo,  en una de las barandillas una figura se dibujaba fantasmagórica, la inmensa capa negra se desplegaba con el viento, la capucha cubría no sólo la cabeza, también parte del rostro, una figura espigada, con las manos tensas apoyadas en la baranda, mirando la costa que poco a poco se alejaba, el aire voló la capucha y dejo ver un rostro curtido por el sol, de abundante y larga cabellera rubia, los inmensos ojos claros totalmente inexpresivos, la bien dibujada boca en una mueca de disgusto, todos los músculos tensos, inmóvil sin dejar de mirar hacía el punto de tierra firme que cada vez se hacía más pequeño.

Peter Douglas joven adinerado inglés, había decidido dejar Inglaterra y probar suerte en el continente, sus padres no estaban de acuerdo con su decisión por lo que había huido de su casa y pedido a una embarcación de pescadores le llevarán a Ámsterdam, sabía que no sería fácil vivir por su cuenta pero necesitaba hacerlo, requería de una vida nueva sin la vigilancia de sus padres que le agobiaba, había tomado una estrafalaria vestimenta, nada acorde a la época, pero la capa cubriendo su cuerpo le hacía sentir invisible para los demás,  cosa que resultaba todo lo contrario, no obstante Peter se sentía seguro resguardado bajo aquella enorme capa negra, uno de los pescadores se le acercó; -Disculpe caballero, ¿Va a querer tomar algo de desayuno?, estaremos en puerto en 4 horas- Peter vio al hombre como si se tratara de un elemento totalmente extraño, como si el lenguaje que hablara no fuera comprensible para él –Gracias, no- si volver a verlo siguió en su pose que había sostenido desde que salieran.

Después de 3 horas de camino los tripulantes d ela embarcación estaban bastante intrigados por la actitud de Peter, él cual no se había movido de su sitio desde que salieran, la capa le blandeaba constantemente y la cabellera rubia se veía totalmente alborotada por el viento, no había vuelto a ponerse la capucha desde el mismo momento que el aire la había tirado hacía atrás.

-Debería estar cansado, no se ha movido para nada- comentaba uno de los hombres que observaba a Peter, -si quiere quedarse ahí toda la vida por mí no hay problema, mientras pague bien por el viaje- comentó el que al parecer era el capitán de la nave,  los demás hombres volvieron a sus labores y dejaron de observar a Peter, quien seguía mirando con obstinación hacia el horizonte.

Peter era un chico de 19 años, nacido de una familia acomodada de Londres donde había nacido y estudiado, sus padres tenían para él grandes proyectos, más Peter no estaba de acuerdo con ellos, él tenía sus propios sueños, los cuales no eran aceptados por sus padres, constantemente le hacia ver que cada quien debería perseguir sus propios sueños, pero los de Peter parecían irreales e ilógicos para sus padres, los cuales “sólo querían lo mejor para él”, bajo esta premisa no había poder humano que les convenciera que el sueño de su hijo era aceptable, ser un pintor era la peor locura que podría ocurrírsele a un Douglas.

El estado de parálisis en la embarcación se debía a un verdadero pánico en el espíritu de Peter,   no tenía suficiente dinero, Paris era caro y no conocía a nadie, pero la decisión estaba tomada y ya encontraría la forma de salir adelante.

Con su mochila al hombro y paso firme Peter caminaba por el puerto de Ámsterdam, la gente le miraba extrañada, aquella enorme capa negra le hacía sumamente llamativo, más el parecía ignorar las miradas de la gente, paso por las vitrinas donde hermosas mujeres lucían sus cuerpos y apenas si las miró, más de pronto en una vitrina vio algo totalmente diferente a lo que había venido viendo, se trataba de un muchacho de hermoso cuerpo, tapado con un minúsculo traje de baño, que dejaba entrever su enorme falo, Peter no puedo evitarlo y se detuvo a contemplarlo, el chico al verle comenzó acariciar su entrepierna, mostrando su crecido pene, Peter estaba como hipnotizado, no podía retirar la mirada del espectáculo que se le ofrecía, el muchacho le hizo la señal para que entrara, Peter sintió que un temblor le corría por todo su cuerpo, empezó a sudar, el chico de la vitrina noto su nerviosismo y le brindó una gran sonrisa para animarle, podía adivinar que se trataba de un bello joven no obstante su singular atuendo, Peter quiso continuar su camino pero un hombre le detuvo y en un idioma irreconocible le dijo algo y le tomaba del brazo indicándole la entrada más próxima,  Peter se resistía, fue hasta que ha señas le hizo entender que no tenía dinero, el hombre soltó unas palabras en el extraño idioma que sonaron a maldiciones, pero dejo en paz a Peter,  este volteo hacía la vitrina pero ya el chico había desaparecido desilusionado reanudo su marcha, la capa comenzó a estorbarle, así que a pocos pasos se detuvo y se quitó el estorbo, cuidadosamente la doblo y empezó acomodarla en su mochila, un toque en su hombro lo saco de su dedicada labor, al voltear descubrió al chico de la vitrina vestido con un pequeño short , playera de tirantes y unas sandalias, le estaba mirando con una gran sonrisa dibujada en su rostro,  -De ¿Dónde eres?- pregunto en francés,  -De Inglaterra- contestó Peter en el mismo idioma, -Soy Yamil y tu- Peter lo miraba sumamente complacido de lo que estaba ante él –Petar- extendió su mano y cuando la estrechó Yamil sintió una descarga por todo su cuerpo, para Yamil no pasó desapercibido el estremecimiento de su nuevo amigo,  -¿Quieres comer algo? Yo invito- Peter se sintió apenado, -Muchas gracias pero…-  Yamil lo observo y se dio cuenta que su indumentaria era de un señorito ben, -Seguro huiste de casa ¿Verdad?- Peter afirmo con la cabeza, sin pensarlo demasiado Yamil le paso el brazo por los hombros y le hizo caminar  junto a él –vamos a que comas algo precioso, creo que nos vamos a entender muy bien- esta vez le hablo en inglés cosa que sorprendió y agrado al mismo tiempo a Peter, se dejó llevar hasta un restaurante con mesas hacía el embarcadero, ambos tomaron asiento y llego un mesero a tomarles la orden, el mesero les habló en inglés. Comieron  plácidamente entre una platica amena en donde Yamil supo el sueño de Peter a la vez que este supo que Yamil era huérfano y que gracias a las vitrinas se mantenía bastante bien en Holanda, al terminar de comer Yamil fue hasta donde estaban las vitrinas y saco su bicicleta, -Ven vamos a mi casa- Petar montó en la parrilla y juntos se dirigieron a uno de los barrios populares de Ámsterdam.

El departamento de Yamil constaba de una pequeña cocina una estancia en donde apenas cabía un sofá y una mesa con dos sillas, había esmerado orden, la habitación era pequeña y estaba independiente de la estancia, habí aun pequeño cuarto de baño en donde apenas si cabía una persona, la regadera era seguro que al abrirla mojaba todo, pero no obstante estaba impecable y todo en su lugar, rápidamente Peter se familiarizo con el pequeño espacio, Yamil le quitó la mochila y la puso sobre el sofá,  -Ponte cómodo- le invitó, Petar le miro con agradecimiento, Yamil se acercó a él y le despojo de la playera de viaje, quedando al descubierto un torso musculoso y blanco, mirándole a los ojos comenzó acariciar sus tetillas las cuales se pusieron duras, Peter estaba como paralizado, su pene había crecido al máximo se apretaba entre el bóxer y el pantalón ajustado, Yamil desabrocho el pantalón y de un solo tiro bajo ambas prendas dejando que la erección de Petar saliera libre, un temblor incontenible se apoderó de Petar, Yamil le abrazo y acercando sus labios a su oído le dijo suavemente, -cálmate nene todo será delicioso, tu calmado- Petar sintió que todo su cuerpo se estremecía con las palabras dichas en su oído, de pronto sintió la mano de Yamil en su pene y sus labios mordiendo suavemente el lóbulo de su oreja, -¿Te gusta?- Petar sólo pudo afirmar con la cabeza sentía que las palabras no salían de su garganta, Yamil tomo su mano y la metió dentro de su short, Peter sintió su miembro y comenzó acariciarlo, -Así nene, así suave, es tuyo primor sólo tuyo-  Peter se deshizo del short apresuradamente, ambos caminaron hacía la alcoba y se tiraron sobre la cama, los labios de Yamil tocaron los de Peter primero suavemente, poco a poco el beso se hizo más apasionado, hasta que ambos abrazados fuertemente unían sus bocas e introducían sus lenguas, a la vez que saboreaban sus salivas, Yamil se despojó de la playera y así ambos quedaron totalmente desnudos, Ambas erecciones se frotaban una con la otra, haciendo que la excitación creciera, Yamil acercó sus labios al oído de Petar hizo una solicitud –Quiero que me la chupes y chupártela,- ambos se acomodaron para que pudieran disfrutar de un sexo oral mutuo, los dos parecían ser unos verdaderos expertos en causar placer con sus bocas en el órgano masculino, su saliva corría abundante por los testículos, sus manos acariciaban las nalgas e introducían sus dedos en el ano, provocando fuertes estremecimientos de placer,  ambos gozaban con cada caricia, sus penes escurrían excitados, sus lenguas recogían ávidas el líquido afrodisiaco, ambos se sentían sumamente excitados sus anos y sus penes disfrutaban cada caricia, se escuchaban suaves gemidos de placer, Yamil dejo de chupar el pene de Petar y le coloco sus piernas sobre sus hombros y usando un condón desplazo su enorme erección dentro de él, Peter disfrutaba aquello, sentía como la gran verga entraba en él y cerraba sus ojos en un éxtasis total, Yamil comenzó a moverse primero con suavidad y luego con más agresividad, Petar gemía y más lo hizo cuando la mano de Yamil comenzó a masturbarle, el cuerpo de ambos chicos disfrutaban al máximo de aquel placer, sintieron un máximo de sensibilidad en sus respectivas vergas y lanzaron su contenido con gran fuerza, Peter pudo apreciar como la verga de Yamil se inflamaba dentro de él, Yamil untaba el esperma de Peter en su pecho y lo pasaba por sus labios, Petar le sostuvo con las manos por las nalgas para que se quedará dentro de él por más tiempo,  cuando ambos perdieron la erección se botaron uno junto al otro boca arriba haciéndose tiernas caricias en todo su cuerpo.

Yamil y Petar se encontraban tomando un café ambos platicaban con entusiasmo, -Mira chico yo lo que te digo es que puedes ser pintor en Paris o en china, si tienes el talento- Petar miraba a Yamil con admiración, -la verdad siempre he soñado vivir en París- Yamil lo miró con agrado –Mira hagamos algo, ¿Qué te parece si nos quedamos unos meses aquí y juntamos dinero? Ambos podemos trabajar de meseros y sacaremos buenas propinas, las vitrinas mueren – Peter se sintió emocionado y apretó la mano de Yamil, -Totalmente de acuerdo, París no se va a mover de donde está, y no pienso dejarte, así que eso haremos- ambos sonrieron complacidos, iniciarían una nueva vida, donde los sueños de ambos se harían realidad.

Muchas veces el miedo nos impide perseguir nuestro sueño, pero debemos recordar que si luchamos por él todo se solucionará.

 

Etiquetado:

excelente

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: