UN PRÍNCIPE GAY PARTE DOS


2do esfuerzo

La figura de dos jinetes se dibujaba en las tinieblas de la madrugada, sus corceles hacían resonar sus cascos sobre las piedras del camino, iban directo hacía la gran montaña, ambos iban a todo galope, el tiempo apremiaba; en cuanto salieron de las hermosas campiñas que rodeaban  la ciudad empezaron a internarse en el espeso bosque, los rayos  del sol naciente se filtraban entre las copas de los árboles, tuvieron que aminorar su marcha, los caballos se mostraban inquietos, maleza y inmensas ramas impedían su marcha, el corcel del paje se ubicaba atrás del  príncipe, que con su espada trataba de abrir camino, el paje no podía dejar de observar la hermosa figura de su soberano, sus grandes espaldas y su rubia cabellera desordenada por los obstáculos del camino, sus ojos se fijaban constantemente en su zona glútea, sobre todo cuando tenía que alzarse en los estribos para sortear alguna dificultad, no se podía dejar de reconocer que su soberano era un hermoso caballero,  lo imaginaba desnudo entre sus brazos y eso provocaba una excitación que hacía crecer su pene, la incomodidad que sentía con la erección le hizo apoyarse en los estribos para acomodar sus gónadas, en ese preciso momento el príncipe volteo a verle, notando como el paje acomodaba su erección, sus ojos se fijaron en la entrepierna del paje, alcanzando a notar su generoso órgano viril, lo que provoco que su rostro se ruborizara, el paje al notar que su soberano le miraba, soltó de inmediato  su instrumento y volvió acomodarse en su montura, tratando de disimular su excitación -¿Estamos bien?- preguntó el príncipe con un tono entre preocupado y sarcástico, el paje mostro su turbación y contesto tartamudeando –Si, alteza estoy bien- el príncipe siguió luchando con la maleza para seguir avanzando, los caballos subían con gran dificultad, más nada les detenía debían llegar a la casa de la bruja a pedir su ayuda, de pronto el espeso bosque pareció desaparecer, en su lugar una hermosa cascada se dibujó ante ellos, la frescura de su brisa bañaba sus rostros, el entorno era majestuosamente adornado con flores de diferentes colores, ambos se detuvieron sorprendidos ante la belleza del paisaje,  el príncipe preguntó asombrado -¿Es esto posible?- El paje se emparejo a él –Parece que si su alteza, a menos de que ambos estemos alucinando- el príncipe llevo su cabalgadura hasta la orilla del lago que se formaba con el agua de la cascada –Creo que debemos aprovechar para que beban los caballos y nos refresquemos- ambos desmontaron y permitieron que los caballos bebieran el refrescante líquido, el príncipe sin pensarlo demasiado empezó a desnudarse para meterse en el agua –Anda chico no tenemos mucho tiempo- le dijo al paje invitándole hacer lo mismo, él dudo por un momento pero al ver a su soberano totalmente desnudo, mostrando con libertad su hermoso cuerpo, comenzó hacer lo mismo rápidamente, en breve ambos chapoteaban en el agua, sus ropas habían quedado en la orilla, de pronto un pequeño ser apareció en la orilla, fue el paje quien primero se percató de su presencia, -Su alteza no estamos solos- el príncipe vio hacia donde estaba la pequeña criatura, quien con vos de trueno dijo -¿Cómo os atrevéis  a profanar mi pozo?- ambos quedaron desconcertados –Salgan de inmediato, si no quieren que les convierta en peses- los dos salieron del agua mostrando su desnudez, el paje tapaba sus genitales con pudor, no así el príncipe que los mostraba con orgullo, el enano les barrió con la mirada, deteniéndose en el órgano viril del príncipe, que lucía grande y rosado, un vello púbico rubio y espeso lo cubría, sus testículos colgaban mostrando una obscena virilidad, el enano no pudo más que reconocer la belleza de ambos –No por su hermosura permitiré que violen mi pozo, el cual sólo yo puedo usar- el paje se adelantó hacía él –Mi señor es príncipe de Regus reino que su noble padre precede-  el enano miró al príncipe y soltó una sonora carcajada  -¿Sois príncipe de un reino que no sabe pelear? ¿No os da pena? Mientras otros reinos luchan por extender sus tierras vosotros os conformáis con lo que tenéis, vuestros dominios no han crecido, vuestro reino está condenado a desaparecer- el príncipe se acercó al enano, quien tuvo que dar unos pasos hacia atrás ya que los genitales le quedaban casi en la cara, -Regus es próspero y no necesitamos más tierra de la que tenemos, gracias a ella nuestros súbditos no han sufrido de hambre ni enfermedades, no nos gusta la guerra, amamos a nuestro pueblo y le cuidamos, no requerimos más de lo que tenemos- el enano se mostró indignado – pamplinas, ustedes son un avergüenza para los demás reinos, por lo que deben desaparecer- El paje olvidando su pudor caminó furioso hacia el enano con intención de asirlo por el cuello, más este hizo un movimiento que le paralizó y dijo a la vez –No os atrevéis a tocarme si lo hiciereis moriréis- el príncipe vio con asombro como su paje quedaba inmóvil y la furia del enano –Soy el amo de este sitio y nadie puede imponérseme- El príncipe pensó rápidamente, era definitivo que aquel enano era un poderoso mago, así que debía manejar las cosas de diferente manera –Comprendemos vuestra indignación poderoso señor, somos ignorantes de lo que fuera de nuestras tierras se encuentra, así que os suplicamos nos perdones- el enano hizo un ademan y el paje recobró su movimiento –No deberías internaros en sitios que no conocéis- fue el paje quien hablo –Mi señor el príncipe esta prometido al príncipe Saúl, más un poderoso mago exige sea desposado con él, nuestro reino corre peligro, por lo que decidimos visitar a la poderosa bruja de la montaña a solicitar su ayuda- El enano soltó una de sus fuertes carcajadas, -Vosotros sí que estáis locos, la bruja jamás les ayudara,  ella odia ese tipo de uniones, yo sé que se debe dejar elegir a cada quien con quien debe casarse, pero ella ama la proliferación de la especie humana, sólo así se podrá lograr que cada vez haya más deseos de expansión, la ambición y necesidad de espacio de los proliferados hacen la guerra, con la cual los países crecen, los más poderosos tienen más tierra y más lugar para acomodar a su prole- El príncipe escuchaba con atención, su rostro demostraba enorme preocupación –Más yo no quiero casarme más que con Saúl- El enano le miro de arriba abajo –Entiendo al gran mago-se le acerco y tomo su gran pene con las manos –con este instrumento seguro será muy feliz- el príncipe quiso retirar la mano del enano de su pene, la cual lo acariciaba suavemente, más recordó lo que le había hecho al paje, así que desistió, -Si pero yo quiero a Saúl, en mi reino cada quien se casa con el que le indica su corazón- El enano soltó el pene que empezaba a crecer –Eso es una verdadera estupidez querido niño, uno se debe casar con quien más convenga a sus intereses, eso del amor es algo bastante ridículo- El paje que no había dejado de observar la escena y sobre todo el crecimiento genital de su monarca, comentó –Puedes pensar lo que quieras, pero por favor dinos que podemos hacer para que el gran mago no se case con mi príncipe- El enano vio al paje con una mirada mordaz –Estoy seguro de que tu quisieras ser el afortunado- El paje enrojeció –No creas que no me he dado cuenta cómo te deleitas con su desnudez- El príncipe miró a su paje y comprendió de inmediato que el enano estaba en lo cierto, así que intento ponerse sus ropas, el enano le detuvo –Espera hermoso, tengo una solución, pero deberíais permanecer desnudos- ambos se miraron extrañados. El enano explico –Deberíais dejar vuestros corceles y vestimentas en este lugar e internaros en el bosque, caminareis siempre hacía arriba hasta llegar a la casa de la bruja, ella no deberá verles, si lo hiciera os dejara convertidos en piedras, cuando lleguéis ahí deberás de buscar un gran cactus rojo, cortarás una penca y su jugo lo embarrareis en vuestros cuerpos, uno al otro, si lográis hacerlo sin excitaros tendréis un escudo contra el gran mago y nada os podrá hacer- el enano agregó, recuerden, no deben excitarse para nada ni antes ni después de lograr untarse el líquido del cactus rojo, si lo hicieres no hará efecto alguno y tendréis que casaros con el gran mago- sin decir más desapareció y junto con él, el hermoso paisaje ahora todo era bosque , yerba y piedras, sin pensarlo más comenzaron a subir la cuesta, las ramas dañaban su piel pero nada los detenía, ambos trataban de no verse el uno al otro para evitar la excitación de sus cuerpos.

 

Bien hasta aquí la segunda parte del “Príncipe Gay”  un toque erótico le da más ese delicioso sabor homosexual, espero les guste

 

 

Etiquetado:

excelente

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: