EL PODER DEL PERDÓN


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Debo reconocer que para escribir este artículo me lo pensé bastante, ya que toca un tema fuerte para mí, aunque gracias a la vida nunca he sido víctima de algo semejante, siempre he detestado a esas personas enfermas que llevan a cabo tales actos, uno de mis seguidores fue quien me revelo lo que le había acontecido a muy corta edad, desde que lo hizo sentí la necesidad no sólo de escribir sobre el caso, también realizar una campaña efectiva en relación al asunto, sobre todo por el hecho de que ya varios me habían comentado que habían sido víctimas de sucesos similares, siempre he pensado que hay ciertos acontecimientos en nuestras vidas que no son soportables por todo tipo de individuos, son precisamente los de gran fortaleza los que padecen de este tipo de desgracias, esto no quiere decir que los que no las han padecido sean seres débiles, pero hay que reconocer que algo tienen esas personas que sufren mucho  que los hace más grandes, claro también existen aquellos que no soportan el sufrimiento y deciden el camino fácil, suicidio, pero el caso que hoy me atañe no tiene nada que ver con actos de poco valor al contrario hablare de un ser humano que merece toda mi admiración y respeto, un ser que seguramente será ejemplo de muchos, desde luego evitaré dar demasiados detalles pues no quiero enfermarme sólo explicaré lo que él me contó tratando de usar sus propias palabras, ustedes serán los que decidan la grandeza de este joven. Por supuesto no daré nombres ya si él lo decide hará público que él es el de la historia.

Empezare por decirles que este seguidor se caracteriza por ser bastante alegre y mal hablado en el tweet, ama la pornografía y precisamente por eso comenzamos a seguirnos, fomentando una amistad bastante interesante, pero sin intimidar demasiado, el muchacho es bastante joven y algo que me llamaba la atención de él es que siempre hablaba de mucho cariño para nosotros los que formábamos en cierta forma su círculo de amigos pornográficos y majaderos, con el tiempo nos fuimos haciendo más íntimos y una vez sin demasiado drama me conto que precisamente teniendo 4 años empezó a ser abusado por un adulto, esto me hizo sentirme muy mal, él en forma bromista me dijo que eso pertenecía a su pasado y ya lo había superado; la verdad se me hizo increíble un niño de 4 años abusado sexualmente por un adulto hasta cumplir los 7, debe ser algo traumatizante, doloroso física y moralmente, más mi amigo parecía verlo como algo que ya estaba olvidado, si a esto agregamos que su familia es de extracción muy humilde tanto que muchas veces para comer su padre y él salían a buscar pájaros para comer, esto les podrá parecer algo demasiado dramático aquellos que gracias a la vida cuentan con todo lo necesario, pero el hecho de que no veamos ese tipo de carencias en nuestro entorno no quiere decir que no existan, así que me hice un cuadro bastante claro de mi amigo, abusado desde los 4 años y sin lo necesario para vivir cómodamente, para su desgracia a los 16 años se hace de una pareja con la que se va a vivir y le da una vida de maltrato constante que termina en un intento de asesinato, en donde mi amigo recibió una cuchillada en un brazo, todo esto él lo cuenta como un anecdotario sin importancia, pero a fin de cuentas nos muestra una realidad a la cual no podemos voltear el rosto simplemente diciendo que no existe. No soy psicólogo por lo que no puedo presentar un perfil sobre él que sea realmente fidedigno, tal vez si lo fuera diría que mi amigo está condenado a vivir relaciones agresivas ya que cree que eso se merece, la verdad es que la realidad es otra totalmente diferente, todos estos problemas lo han hecho mucho más fuerte, alguien que ve la vida de una forma muy positiva, lo que más me sorprendió al respecto fue que le pregunté si tenía mucha rabia por todo lo que había sufrido, me contestó –No ya he perdonado a todos, y se los he dicho- yo me quede realmente sorprendido -¡¿Pero cómo, eso no se perdona?!- le comente realmente indignado y su respuesta fue lacónica y precisa –No lo hice por ellos lo hice por mí- con esta frase me dejo totalmente sin palabras, era verdad, hace más daño vivir con rencor y odio para otros, pero perdonar realmente a ese grado es algo que no muchos podemos hacer, la grandeza del perdón se debe reconocer que nos hace grandes, pero muy pocos son capaces de sentirlo desde el fondo de su corazón y seguir su vida sin problema alguno, admiro mucho a este joven y este sin demasiado adorno espero y les sea de utilidad para aprender lo grande que nos hace el saber perdonar sin condiciones, simplemente por la satisfacción inmensa de tener ese gran don del perdón.

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excelente

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