GERMAN UN NIÑO DEPRESIVO


CURAS

 

Lunes inicio de una nueva semana, German abría sus ojos al nuevo día y una angustia le invadió, empezaba el suplicio de ir a la escuela, lavarse, vestirse, peinarse, lo gritos de su madre, la indiferencia total de su padre, los  gritos de sus hermanos peleando por el loche matutino, esa rutina le tenía totalmente agobiado, a partir del lunes hasta el viernes a las 14:00 hrs. Lo único que deseaba es ser invisible, que nadie le viera, pasar totalmente desapercibido para todos, la mejor manera de lograrlo era no hablar, no discutir, no opinar, aun así le veían, le molestaban, se burlaban, le preguntaban, ¿Cuál sería el secreto para ser ignorado? Había probado todo, nada funcionaba, siempre alguien le descubría, era como si sólo existiera para ser molestado, porque era callado le decían mustio, si se expresaba; alteraba a los demás con sus opiniones, se miraba en el espejo y veía a un niño serio, triste, nada agraciado, por más que quería verse como sus compañeros, no lo lograba, él era feo, desagradable, nada más lejos de la verdad; German era un niño bastante guapo, pero ni sus padres ni mucho menos sus compañeros se habían preocupado en hacérselo ver, sólo era el niño bobalicón de demasiada altura, que representaba mucha más edad de la que tenía, si esto fuera poco, tímido para los golpes, los evitaba a toda costa, cada vez que alguien le provocaba, sólo le miraba y se alejaba, si era empujado no respondía, tenía pánico de ser golpeado, por lo que evitaba a toda costa los enfrentamientos, un espíritu totalmente soñador, en su soledad dejaba volar su imaginación hacía mundos maravillosos, en donde él era poderoso era respetado por aquellos que ahora le humillaban, soñaba con la admiración de sus padres y hermanos, en sus sueños se veía un hombre exitoso dando trabajo a todos aquellos que ahora le menospreciaban. Se imaginaba un artista famoso recibiendo premios por su trabajo, el cual ofrecía a sus padres que estaban orgullosos de él, la verdad era muy distinta a sus sueños siendo el más pequeño de 4 hermanos, era totalmente ignorado por todos, ni siquiera se daban cuenta que iba muy mal en la escuela lo que le provocó reprobar el 4to. Grado, la maestra no simpatizaba con él y simplemente lo sacaba de clases para no tener que soportar su presencia, así que German el primer 4to. Grado no asistió jamás a clases, cuando quiso decirle a su madre, esta se molestó con él, asegurando que seguro se portaba mal en clases y por eso lo sacaban, así que aguanto todo el año fuera de clases, cuando recibió su boleta de no promovido, pensó que le iban a regañar pero ni siquiera eso se mereció, se pasó las vacaciones en casa, pero lo mejor de todo es que fue ignorado tal y como era su sueño, su tiempo lo pasó en la azotea de su casa jugando a ser tan grande como él se sentía en su soledad-

German fue cambiado de escuela y si en la anterior había sufrido en la nueva todo fue mucho peor, los chicos eran mucho más agresivos y aunque lo evitaba tuvo varios encuentros a golpes con sus compañeros, lo increíble es que ni la boca hinchada ni los ojos moros atraían la aten ción de sus padres, ni siquiera de sus hermanos, parecía que German estaba logrando su sueño ser invisible.

La indiferencia en su hogar, los ataques continuos de sus compañeros y de los maestros, hicieron de German un niño totalmente melancólico,  se hizo totalmente creyente y adorador de imágenes a las cuales les pedía siempre que se lo llevaran a la otra vida, la cual imaginaba plena de cosas hermosas, en un lugar especial de la azotea hizo un altar para sus santos a los que les suplicaba que por favor se lo llevaran pronto, esta angustia que iba creciendo con el tiempo, paso totalmente desapercibida para todos, German empezaba a ser invisible, en su afán religioso decidió hablar con sus padres para ingresar al seminario, a estos esta decisión les pareció perfecta, así que al entrar en la secundaria lo hizo en el seminario de religiosos,  ahí descubrió un mundo aun peor que el que había vivido en las dos escuelas anteriores-

Su primera noche en el dormitorio del seminario descubrió que después de dar los curas las buenas noches, empezaban los chicos a pasarse a las camas de sus compañeros, escuchaba sus risas, la segunda noche un chico se metió en su cama y le pidió que se quitara los interiores, German se asustó, -¿Para qué? – el chico metió la mano debajo de sus interiores y toco su pene, -Quiero verlo- German no podía creerlo se suponía que esos chicos buscaban una vida de perfección espiritual ¿Cómo era posible que hicieran eso?, le quito la mano con rabia –Se lo diré al hermano- el muchacho se rio –Pues a él también le gusta tocarnos y hasta nos la ha chupado- German no daba crédito a sus oídos; poco tiempo tuvo para darse cuenta que si quería una vida “agradable” en el seminario debía prestarse a los juegos sexuales que ahí se daban, la peor culpa para él era disfrutarlos, le agradaban los encuentros sobre todo con el hermano, que tenía sus genitales totalmente desarrollados, cada vez que le tocaba estar con el disfrutaba mucho, pero los días subsecuentes eran de remordimientos y gran tristeza, entre más disfrutaba más culpable se sentía y más tiempo pasaba en la capilla pidiendo perdón y suplicando que sus santos se lo llevaran pronto, sus padres le visitaban con muy poca frecuencia y las visitas eran cortas, German se limitaba a decirles que todo estaba bien, con esto ellos se sentían tranquilos y no notaban la gran depresión que había en su hijo.

Un día que German había tenido un encuentro sexual con el hermano, se sintió sumamente deprimido, sucio, ni digno de habitar este mundo, silencioso subió hasta el campanario de la capilla y de ahí se lanzó, mientras caía sentía que por fin se liberaba de sus pecados y angustias, al caer al suelo murió instantáneamente, los curas jamás lo manejaron como suicidio había sido un accidente, nada cambió en el comportamiento del seminario la muerte de German había sido inútil, como la de otros muchos chicos que recurren a este medio para liberarse de su tristeza y desolación.

Padres de familia, aprendan a entender a sus hijos, la depresión infantil existe y la padecen muchos niños, es necesario el apoyo de la familia para que no caigan en suicidio, si tienen hijos no se vale ser indiferentes, deben tener cuidado de ellos no son objetos son seres vivos que merecen atención, si no tienen el potencial de amar mejor no tengan hijos por favor, la humanidad se los va agradecer.

Etiquetado:

excelente

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: