EL GRAN VALOR DE SER GAY


T100

 

El tener una historia cada día no resulta una tarea fácil, la verdad lo importante es que mis queridos lectores encuentren una variedad de historias que les hagan ver que el ser gay no es algo traumático, simplemente es una preferencia sexual diferente,  que nos permite seguir con nuestras vidas y ser productivos para la sociedad, no sólo eso, muchos homosexuales han dado muestras de excelente ciudadanos, destacando en la política, ciencia, arte, sobre todo en este último rublo, en donde grandes pintores, músicos y literatos han dejado a la humanidad una herencia de conocimiento y valores inigualables, que a través del tiempo se siguen admirando, quedando su preferencia en un segundo término.

Bien nuestra historia de hoy se trata precisamente de un hombre que a base de esfuerzos logro destacar dentro de una sociedad puritana y discriminadora, él con su decisión logró callar a muchos críticos que veían en él un ciudadano de segunda sólo por el hecho de ser homosexual, está historia se desarrolla en la década de los 50 hasta nuestros días.

Sergio era un muchacho bastante callado, amante de la lectura a su muy corta edad de 8 años, corrían los años 50, en donde el machismo en México era una característica necesaria para triunfar, la mujer era considerada simplemente como alguien inferior al hombre, designada a obedecerle y cuidar a sus hijos, los cuales serían tantos como la naturaleza se los proveyera, de ahí que fuera muy normal familias de 10 y 12 elementos contando a los padres,  los ingresos no eran muy grandes por lo que había muchas carencias y los hijos menores rara vez llegaban a estrenar ropa, siempre usaban las que sus hermanos mayores iban dejando, este precisamente era el caso de Sergio, el menor de 10 hermanos, el cual había nacido después de 8 años de que naciera su hermana la más cercana a él, esto le hacía traer ropa realmente anticuada ya que el último de sus hermanos nació 9 años antes, Sergio le molestaba tener que usar esos pantalones bombachos con altas calcetas, se sentía realmente ridículo, cuando en su colegio la mayoría de sus compañeros usaban el clásico pantaloncillo corto de la época, a sus 9 años se deleitaba viendo las piernas al descubierto de sus compañeros, en aquel entonces los colegios mixtos sólo eran de gobierno, los padres de Sergio hacían un gran esfuerzo para que todos su hijos estuvieran en colegios particulares, ya que se daba por hecho de que los de gobierno eran para personas de bajo nivel moral,  la famosa clase media no quería eso para sus hijos, tramitaban becas o escatimaban en otros gustos, pero sus hijos deberían estar en escuelas particulares, donde les enseñaran moral, la cual lógicamente se basaba en la religión católica.

En este ambiente de represión creció Sergio, todo era pecado, no debía tocarse sus partes, las cuales así denominaban los hipócritas curas, en lugar de darles el nombre correcto de gónadas,  pene y testículos, en su familia los hombres tenían su habitación y las mujeres las suyas y hay de aquel que espiara a sus hermanas pues aparte de recibir una buena cueriza por parte de su progenitor se le llevaba a confesar de inmediato para que no fuese que muriera y se fuera a los apretados infiernos, Sergio no tenía ningún interés de espiar a sus hermanas los que realmente le interesaban eran sus hermanos, sobre todo cuando se levantaban por la mañana y les veía a través de la trusa el miembro totalmente erecto, este espectáculo duro poco ya que sus hermanos fueron desapareciendo, huyendo del hogar paterno por los malos tratos recibidos por parte del padre, quien de cualquier cosa les arriba con el cinturón, en aquellos tiempos nada de la procuraduría en defensa del menor, los padres hacían con sus hijos lo que mejor les parecía y nadie se podía meter, a los 12 años que Sergio quedo sólo en la habitación, su madre hablo muy fuertemente con su marido; le hizo ver que sus hijos se habían ido debido al miedo que le tenían, así que a Sergio ella se encargaría de educarlo y sólo se le permitiría intervenir cuando la madre se lo pidiera, jamás con golpes, increíble que en esos años una mujer se le impusiera así a su marido, pero los años de tratarlo hicieron de la madre de Sergio una perfecta domadora. El padre de Sergio no tenía lo que se dice una gran esperanza en él, lo veía demasiado delicado, eso realmente le molestaba y trataba de evitarlo, Sergio le tenía un pánico grande, así que ambos se evitaban, la madre trató a toda costa que su marido se acercara más a Sergio pero jamás lo logro, precisamente cuando estaba a punto de cumplir sus 13 años su padre murió de un infarto al miocardio, para ese entonces ya sólo quedaban dos de sus hermanas y él.

La madre de Sergio sentía una gran debilidad por su hijo pero no dejaba de reconocer su especial finura, así que siempre que podía le hacía ver lo espantoso que era ser joto,  el chico realmente empezó a detestar a los homosexuales y a toda costa trataba de evitar su gusto por los chicos, siempre eludía las muestras de cariño entre hombres juzgándolas como cosa de mujeres.

Este era Sergio en su mundo, luchando día a día contra su preferencia y no aceptando para nada que apareciera en su vida, a los 14 años tuvo una excursión de la secundaria, uno de sus compañeros con el que llevaba una buena amistad le tocó dormir con el en la casa de campaña que él llevaba y era sólo para dos, en la noche el chico comenzó a platicar con Sergio, -¿Tu nunca te has hecho una chaqueta?- No tenía ni la más mínima idea de que era eso, -No se coser- le contesto ingenuamente, el amigo se burló –Serás pendejo, es jalarse el pito hasta que te vienes- Sergio le miro con los ojos fuera casi de sus orbitas –Eso es un pecado mortal, si lo hiciera tendría que confesarlo, me daría mucha pena hacerlo- Luís su amigo que sólo tenía un año más que Sergio le pareció increíble que no hubiera practicado la masturbación, cuando él se había masturbado desde los 12 –Mira yo no creo que sea pecado, además no tienes que contarle nada al cura, por eso te la jalas tu o con alguien que esté de acuerdo en ayudarte, eso no tienes que confesarlo, pecado es cuando robas, matas u ofendes, cuando esto pasa le pides perdón al que ofendiste y ya- Sergio le miraba como si estuviera escuchando al mismo diablo –Seguro eres protestante, mi madre me ha dicho que ellos no se confiesan y van al infierno- Luís se sintió ofendido –No soy protestante mis padres son alemanes, no creemos en toda esa bola de tonterías que ustedes creen- Sergio insistió –Te vas a condenar- Luís se río con ganas –De verdad que te tienen menso con eso del pecado. Es cosa fácil, si no amuelas a otros no es pecado, es simplemente placer- Sergio volvió a la carga –Pero ofendes a Dios- Luís se alteró -¿Cómo crees que Dios se va a estar ofendiendo por todas las tarugadas que cometamos nosotros en la tierra, Él nos crio y nos da la libertad para hacer de nuestras vidas lo que mejor nos convenga, ustedes están re pendejos, creyendo que de todo Dios los va a castigar- Se quedó pensativo –¿Así que si tú y yo cometemos un acto contra la pureza, no lo tengo que confesar?- Luís reclamo –Yo no soy puro, eso es para las mujeres que se embarazan, además a mí no me gustan las mujeres me gustan los chicos- Sergio realmente se asustó cuando escucho eso pero a la vez sintió un cosquilleo en sus gónadas, casi sin voz dijo –A mí también- Luís lo sabía, lo había intuido desde que le conoció, ahora sólo faltaba convencerle de que se tocaran uno al otro –¿Te gustaría que nos abrazáramos desnudos?- Sergio sintió como su pene crecía ante la propuesta, la amenaza del infierno se quedó en el olvido ante la idea de disfrutar con su compañero, sin decir nada se comenzó a desvestir, Luís también lo hizo y cuando ambos estuvieron desnudos; se abrazaron frotando sus penes con gran excitación, hasta que el cuerpo de Sergio sintió un placer que le hacía vibrar completamente y no poder reprimir un gemido de placer, de su pensé salió una gran cantidad de semen que los baño a los dos,  el calor del líquido provocó que Luís terminara también, Sergio sintió como le mojaba y metió la mano entre ambos para recibir el líquido y analizarlo, ya que jamás lo había visto. Sergio y Luis se convirtieron en amantes durante toda la secundaría y la prepa cuando entraron a la universidad se separaron debido a que cada uno tomo caminos diferentes, pero fue precisamente cuando Sergio entro a la universidad cuando empezó a luchar por los derechos de los homosexuales, su lucha le costó mucha discriminación hacia su persona, empezando por su familia, cuando murió su madre todos lo culparon a él por haberle dado tantas vergüenzas, más Sergio no se dio por vencido, lucho llego a la cámara y puso propuestas de no discriminación hacia los gays.

No es fácil luchar por nuestros derechos y mucho menos aceptarnos gays ante el mundo y soportar la discriminación que ha cambiado bastante de los años 50 a la fecha, seamos valientes dejemos de ocultarnos como criminales, tal vez algunos se alejarán, pero los que se queden, serán los que realmente valen la pena, demostremos que tenemos el valor y que no nos vale madre todo.

 

 

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