LA PROPUESTA (Capítulo 3)


Como era su costumbre lo primero que hizo al prender su computadora fue revisar sus correos, ahí estaba el correo de Jonathan, lo abrió con una sonrisa de satisfacción, era una formal propuesta de trabajo, a manera de que la iba leyendo su rostro reflejaba una gran satisfacción, se le ofrecía un puesto en la agencia publicitaria en Londres, con un excelente ingreso, no sólo eso también se le daba una participación bastante significativa en la sociedad, la oportunidad de poder ser imagen de algunos productos que manejaba la agencia fomentaría aun más sus ingresos, era una propuesta bastante interesante. Terminó de leer el correo y poniendo sus manos en la cabeza se estiro en su sillón, lo primero que se vino a su mente fueron aquellos momentos de intimidad al lado de Jonathan, habían pasado 3 días y el recuerdo de ellos no se apartaba de su mente, era algo satisfactorio recordarlos, había que reconocer que el inglés se había portado encantador, aunque debía reconocer que su comportamiento no lo fue tanto, no obstante ahí estaba la propuesta oficial para un excelente futuro en Inglaterra, debía reconocer que si la propuesta le cautivaba también le daba algo de miedo, dejar su país, estar con personas totalmente ajenas a él y con costumbre totalmente diferentes era algo difícil de aceptar, por otro lado estaba la situación de un mejor nivel de vida en un lugar que se caracterizaba por la sofisticación y la moda, debía resolver cuanto antes, tal y como se lo solicitaba Jonathan en su correo, a su mente vino aquella frase de: “Quien no arriesga no gana” parecía que todo en Londres le gritaba que ganaría, pero estaba también el estar lejos de todo lo que hasta el momento representaba su vida, no conocía Europa, aunque desde muy pequeño le había llamado mucho la atención, sobre todo España por tener su mismo idioma, pero iría a Londres, su inglés era bueno, pero se daba cuenta que el de Jonathan era totalmente diferente, tan correcto y bien pronunciado, mientras que el de él era tosco totalmente americanizado. Durante casi una hora estuvo analizando todas las oportunidades, de pronto levantó el auricular de su oficina y marcó la extensión de su jefe; -Necesito hablar contigo de un asunto muy importante,¿ podrás recibirme?  Miguel Ángel su jefe le dio su asentimiento de que lo esperaba , se levantó se puso el saco y salió de su oficina, su caminar y todo su ser expresaba una gran seguridad

Ya sentado frente a Miguel Ángel le expresaba su deseo de renunciar para unirse a la Agencia de Jonathan en Londres: -No me sorprende en lo más mínimo tu decisión, yo mismo te recomendé ampliamente, él me comentó que requería de un buen creativo, aunque supe desde el principio que perderíamos un gran elemento, también supe que era una gran oportunidad para ti- Ray le miró realmente sorprendido, -Jamás imagine que fueras tan generoso, no tengo palabras para agradecerte- Miguel Ángel le miro con satisfacción a través de sus anteojos, -Para mi en especial es una gran satisfacción que mi personal crezca y si aquí ya no tienes hacía donde me da gusto poderte dar el empujón para que lo consigas en otro lado- Ray estaba muy emocionado, tenía 4 años en la agencia y le había tomado gran afecto a Miguel Ángel, era exigente y siempre pedía un poco más de todos sus empleados, pero al hacerlo también el daba todo de él para lograr objetivos juntos, era un hombre de 45 años felizmente casado que veía en cada uno de sus empleados ese elemento necesario para lograr grandes objetivos juntos, realmente lo iba a extrañar, pero era el momento preciso de crecer, él mismo se lo estaba pidiendo, -Bien mi querido Ray, te voy a pedir que me entregues tu renuncia por escrito y entregues todos tus pendientes a Martínez, el muchacho merece una oportunidad, explícale todo y déjamelo listo- Se abrazaron y Ray regreso a su oficina a contestar el correo aceptando la propuesta.

15 días después volaba a Londres acompañado de Jonathan, la veces que se había visto no habían tocado para nada su encuentro en el departamento de Ray, sólo hablaban sobre puntos puramente de negocios, esa actitud de Jonathan tenía muy desconcertado a Ray, sabía muy bien que él había sido quien propusiera que los negocios y las relaciones íntimas no se llevaban, pero esperaba que Jonathan estuviera más interesado, una luz de esperanza le iluminó cuando Jonathan le dijo que compartirían su departamento mientras él encontraba uno, de inmediato se imaginó que tendrían un excitante encuentro sexual.

El departamento de Jonathan era sobrio pero cómodo, contaba con dos habitaciones, -Acomoda tus cosas, tendremos que compartir el baño, espero y no haya problema- dijo Jonathan al mostrarle su habitación, el baño comunicaba ambas estancias, Ray agradeció –Espero no causarte demasiadas molestias- Jonathan sonrió –De ninguna manera me estás ahorrando el hotel, con ese dinero podremos dar el primer pago del departamento que escojas- Ray empezó a quitarse la camisa, -Si, espero contar con tu apoyo pues comprenderás que no tengo ni la menor idea de zonas y rentas – Jonathan le miro sin la camisa, en verdad su cuerpo era excitante, se marcaban sus músculos perfectamente, no había nada que estuviera mal en aquel tórax, sintió como en su entrepierna su pene crecía –Bueno te dejo- dijo con cierto nerviosismo a la vez que salía de la habitación y cerraba la puerta tras de él, Ray se quedo mirando la puerta, pensó que sería bastante difícil volver a tener un encuentro con Jonathan, lo peor de todo era que lo deseaba, estaba totalmente arrepentido de las palabras mencionadas en su departamento, pero al parecer no había manera de dar marcha atrás, se desnudo por completo y su pene estaba totalmente erecto con el recuerdo de Jonathan, lo toco con placer entrecerrando los ojos, luego fue hacía el cuarto de baño y abrió la regadera, pudo escuchar a Jonathan acomodando su ropa, quería salir desnudo y abrazarlo hacerle sentir su erección en esas nalgas que había disfrutado tanto, pero se detuvo, temía ser rechazado, además él había puesto las reglas, así que tomo su pene y empezó a masturbarlo hasta que su semen salió en generosas cantidades.

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Un pensamiento en “LA PROPUESTA (Capítulo 3)

  1. Joel octubre 30, 2012 en 7:24 pm Reply

    Termina muy tristemente esta historia, pero es la realidad de muchos encuentros sexuales que se dan sólo por satisfacer las ganas… pero nosotros somos mas que verga y nalgas y culo; nuestro ser entero participa en el acto sexual… dos seres se encuentran por medio de sus genitales…. es un encuentro profundo… único, diria irrepetible… nunca más vivirás lo mismo con ninguna otra persona….
    Qué tristeza nuestras tiradas que terminan ahí cuando las ganas se han ido… y es verdad: no hace falta ser pareja para tener sexo con amor, sino sólo amor, aunque sean por un encuentro fortuito.

    Te amo!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

excelente

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