RAY Y JONATHAN UNA PAREJA GAY



El frío había aumentado en esa parte del país, Raymundo se encontraba en su cama cobijado hasta la cabeza, no estaba acostumbrado a sentir  tan bajas temperaturas, tenía que levantarse e irse a trabajar, el sólo pensar que tenía que desnudarse para el baño diario le hacía temblar toda su humanidad, por fin se decidió se colocó una bata y se dirigió al baño, abrió la regadera para dejar salir el agua mientras orinaba, se despojo de la bata y la pijama  cuando la habitación estuvo lo suficientemente caliente, su cuerpo se reflejo en el gran espejo del baño, realmente todo estaba muy bien, cada músculo se marcaba glacialmente, su pelo castaño enmarañado le daba cierto toque de inocencia a sus ojos miel, su bien dibujada boca sonrió agradecida por la figura que el espejo mostraba,  se miro de frente ante el espejo empañado y toco sus gónadas, su pene reacciono de inmediato a la caricia y empezó a crecer, bajo la vista para mirarlo satisfecho, no cabía duda que le había dado muchas satisfacciones, le dejo de acariciar y se introdujo bajo la regadera, dejando que el agua caliente le acariciara cada parte de su anatomía, su pene había alcanzado una completa erección, lo acariciaba con verdadero placer, se enjabono dándole a sus genitales un especial trato, salió de la regadera con su miembro totalmente erecto y se paro frente al espejo, tomando la espuma de rasurar y poniendo una generosa cantidad en su pubis, rasuro cuidadosamente hasta dejarlo totalmente libre de vello, al enjuagarlo el color rosado de sus testículos y de su pene lucían mucho mas,  los vio con agrado, su pene estaba listo para ser chupado sin que los molestos vellos se quedaran entre los dientes del afortunado amante, tomo otra cantidad de espuma y la embarró en su cara con otro rastrillo empezó a rasurar su rostro, el pene al verse olvidado comenzó a regresar a su estado flácido. Salió del baño con sólo la bata y de un cajón sacó unos bóxer negros que se enfundo acomodando sus genitales dentro de ellos , tiro la bata y vio ante el espejo que tanto sus glúteos como sus genitales lucieran bien, tomo una playera de manga larga y la puso en su tórax, se ajustaba perfectamente bien a cada músculo haciéndoles lucir en todo su esplendor, unos jeans ajustados cubrieron sus piernas los subió hasta su cintura y los abrochó viendo con satisfacción el bulto que se le marcaba precisamente una cuarta debajo de su ombligo, se puso un fino cinturón de piel lo abrochó, luego calcetines y unas botas  forradas para el frío, sacó una chamarra de piel de su closet forrada con piel de oso, se la puso y su pelo simplemente lo alboroto y salió a la calle, el frio era de 2 grados bajo cero, saco unos guantes de piel de la chamarra y paró un taxi.

Raymundo era socio en una agencia de publicidad en Londres, gracias a su galanura era imagen de algunos productos para caballero tales como, ropa interior, perfumes y desodorantes, de esa forma ahorraba el sueldo de los modelos y aumentaba el suyo; anteriormente trabajaba en México en la ciudad de Guadalajara, pero por aras del destino conoció a su socio en una reunión de trabajo de la agencia en donde él era ejecutivo de cuenta, desde el mismo instante en que Jonathan le vio entrar en la sala de conferencias había quedado fascinado por sus encantos, así que en la primera oportunidad que tuvo se acercó a él y le dijo con gran discreción, -Me encantaría poder cenar contigo esta noche tengo negocios que proponerte- Raymundo lo miro con agrado, era bastante delgado, rubio y nada feo, además su acento inglés resultaba adorable –Bien te espero en mi oficina ¿Te parece?- Jonathan  le apretó en el brazo en señal de asentimiento.

La oficina de Raymundo estaba en el décimo piso de un moderno edificio y tenía una agradable vista de la ciudad, aunque era reducida su decoración era sobria y de gran gusto, -Siéntate amigo- Dijo Raymundo a su visitante, este tomo asiento en el lugar que se le había señalado, -Ahora bien querido amigo ¿dime precisamente que es lo que quieres proponerme?- La pregunta la hizo mirándole directamente a los ojos y esperando que él le dijera lo que realmente deseaba de él, hubo un aclaramiento de garganta por parte del cuestionado –Bueno en realidad ese es precisamente el motivo de invitarte a cenar, sólo dime donde- Le miro divertido, -bueno tengo mis restaurantes preferidos, aunque me encantaría que me dieras una idea de lo que te gustaría conocer- Jonathan noto la coquetería de Ray, le gustaba esa forma de ser del muchacho –Estando en tu compañía la cena es lo de menos- La astucia de Ray le llevo a sugerir, -Bueno entonces que te parece si cenamos en mi departamento, buen vino y una excelente selección de quesos y carnes frías-  La idea le encantó –Bien sólo dame tu dirección y la hora y ahí estaré, supongo que un taxi podrá llevarme, lo primero que le vino a la mente a Ray fue pasar por él a su hotel, pero la verdad se perdería ese atuendo informal que suele ponerse uno para recibir cierto tipo de visitas, -Claro y si no te doy mi celular para que me marques y te de indicaciones- Jonathan se levantó de su asiento y extendió su mano –Bien entonces a las 8 estaré en tu casa- Ray le sonrío y apretó su mano en señal de despedida.

En cuanto salió de su oficina le marco al director de comercialización para preguntarle datos de Jonathan, así se enteró que tenía una agencia en Londres y que al parecer estaba interesado en hacer negocios en México, al colgar el teléfono estaba más que satisfecho con lo que le habían informado, Jonathan era un excelente prospecto de negocios y desde luego de cama.

Cuando llego a su departamento descargo todos los víveres que había comprado en una tienda de productos de exportación, preparo algunos platones dándoles una excelente presentación, puso todo sobre la mesa de centro de la sala y fue a su habitación a escoger la ropa adecuada y a bañarse, era 18:30 cuando entro a la regadera buen tiempo para darse una prolongada ducha y rasurar sus gónadas, en las cuales ya aprecian pequeños vellos, terminó de bañarse se puso loción en todo el cuerpo y lo primero que hizo fue enfundarse en unos apretados pantalones de lino blanco, los cuales le dejaban  ven su gran bulto por la ausencia de ropa interior, se coloco una playera de licra algodón en negro y la dejo sin fajar, unos zapatos de lona negros complementaron su vestuario, sacudió su melena como era su costumbre hacerlo sin que un peine o cepillo pasará por ella sólo sus dedos que le daban la forma precisa a su muy bien estilizado corte.

En punto de las ocho se escucho el timbre de la puerta principal de edificio, Ray sonrío eso de la puntualidad inglesa era cierto, descolgó el auricular del interfono y confirmando que era Jonathan abrió la puerta y espero a que sonara el timbre del departamento,  cuando abrió la puerta su sorpresa no tuvo límites, ya que su visita soportaba en su mano derecha un gran ramo de rosas rojas y en la otra una botella de champagne, -Vale que bueno que se me ocurrió que fuera en mi departamento, me hubiera muerto de pena si me das eso en un restaurante- Jonathan no contesto nada se le acerco le beso en la mejilla y le entrego los obsequios, cuando Ray los tuvo en sus manos pudo apreciar la vestimenta de su anfitrión, no pudo evitar dejar su mirada en el bulto del pantalón, realmente era delicioso, se podía adivinar la gran cabeza del pene, sintió un gran deseo de tener aquello en su boca, -Por favor ponte cómodo, pondré esto en agua- se sentó y vio en esta ocasión el trasero de Ray no era muy voluptuoso pero lo suficientemente atractivo si que lo era, desde el principio noto que su anfitrión no usaba ropa interior. Ray regreso con  las flores en un jarrón y las colocó en el centro de la mesa del comedor y luego fue a sentarse en un sillón que quedaba enfrente de su visita, se sentó y cruzo sus largas piernas  y miro la agraciada figura de Jonathan en ropa casual, -sabes luces mucho mejor así que de traje- -Gracias, yo que puedo decir de ti, te ves tan bien como estás ahora, que ya no me acuerdo como te veías de traje- Ray río complacido –Bueno pero venimos hablar de negocios ¿No?-  Jonathan se aclaró la garganta algo muy peculiar en él cuando se sentía incómodo –Si claro, pero te juro que los negocios pueden esperar-  Ray le miro descarado -¿Entonces?- Jonathan se paro y fue hacía él directamente, -Me gustas mucho así que para hablar de negocios necesito hacerte el amor antes, de lo contrario no podría concentrarme-  Ray se limitó a sacarse la camiseta y jalarlo hacía él para besarle en la boca apasionadamente, sus manos fueron directamente a las nalgas de Jonathan no eran nada grandes pero se sentía delicioso acariciarlas, Jonathan busco el pene de Ray y se dio cuenta que deseaba ser liberado de su prisión, por lo que hábilmente desabrocho el pantalón y lo dejo salir, el tamaño y forma de aquella verga le dejo realmente fascinado, era hermosa, no espero mucho para arrodillarse y empezar a besarla lamiendo tanto testículos como tronco y cabeza, la cual se humedecía de lubricante natural, que era devorado golosamente por su atacante., Ray ordenó más que pidió, -desnúdate-, las prendas volaron rápidamente y ya los dos en cueros se volvieron abrazar y besar, la verga de Ray se cruzo con la de Jonathan, la cual estaba tan dura como la suya,  era de bastante buen tamaño, frotaron sus cuerpos desnudos y sus bocas y lenguas se unieron en un lago beso, mientras sus manos acariciaban glúteos y vergas indistintamente, ambos deseaban disfrutarse al máximo, sin dejar de abrazarse fueron dirigiéndose a la recámara y cuando estuvieron cerca de la cama los dos collerón sobre ella sin dejar de besarse y abrasarse,  Jonathan se fue bajando lentamente besando a Ray hasta llegar a su pene y comenzó a chuparlo dejando que entrara todo en su boca, Ray gemía de placer, tomando de las caderas a Jonathan le hizo girar para poder chupar también él su verga, la cual se le mostró por primera vez, blanca delgada y derecha, la cabeza ligeramente gruesa,  ambos se chuparon con deseo y avidez increíbles, sus cuerpos vibraban de placer,  un buen rato estuvieron gozando con sus bocas sus respectivas vergas, luego Ray comenzó a lamer el culo de su compañero haciéndole que se excitara más, cuando empezó a meter sus dedos dentro de él, no pudo más y se incorporo dejando de mamar la deliciosa verga de Ray –Penétrame, dame tu miembro dentro de mi- grito con desesperación, Ray se coloco un condón y poniéndole boca arriba le abrió las piernas  y empezó a meter su verga en su ano, -Si, si dámela toda- gritaba en inglés, Ray lo complació y empezó a golpear duramente dentro de él, Jonathan gritaba y pedía más y más, hasta que su verga lanzo grandes chorros de esperma, Ray le saco la verga se quito el condón y lanzo su semen sobe su pecho quedando totalmente bañado.

Así fue como empezó una relación de negocios, próximamente seguiremos hablando de Ray y Jonathan, estén pendientes.

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excelente

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