LIGUE EN EL MÁSCARAS DE GUADALAJARA


 



18:00 horas en un sábado de verano en la hermosa ciudad de Guadalajara, jeans ajustados, playera de licra que deja a la vista de los que quieran deleitarse unos pectorales ligeramente marcados, un abdomen sin grasa digno de mostrarse, zapatos de vestir de última moda y una loción de fresco olor deportivo, (Polo Sport), listo para ir a crear una ligera revolución entre el universo gay de la ciudad, donde definitivamente existen chicos hermosos y muy cachondos. Me han informado que en el centro de la ciudad en las calles de Degollado existe un antro para el ligue tempranero que se llama “Mascaras”, así que tomo un taxi y me dirijo al mencionado lugar.
Varios chicos están entrando al lugar, al parecer habrá gran movimiento, bajo del taxi, dejo que me vean y entro al lugar, al fondo una barra y en las mesas varios chicos platicando y otros en pareja besándose y acariciando sus cuerpos, una escalera a mano derecha que me invita a subirla, ahí la música y el ambiente es totalmente diferente, es como el lugar de los amigos, paso entre las mesas sin ver a nadie y dando oportunidad a los que así lo quieran de observarme, al fondo otra entrada al parecer ahí es el lugar de las parejas, bien ya analizado el lugar me dirijo a la barra que está en la parte donde me encuentro y pido un Martini, amo esta bebida me permite ser bastante sugerente entre la forma de la copa y la aceituna, puedo coquetear sin problema alguno, para todos y nadie en particular como debe de ser, el ser obvio y dedicarse a una persona le quita a uno el encanto, debe uno demostrar que no está desesperado y que a la vez hay disposición para una rica aventura, me coloque en lugar estratégico y paseé mi vista por todo el espacio con cierta indiferencia y cara de todo lo merezco, algunos chicos me miraban y trataban de llamar mi atención con miradas fijas o sonrisas algo idiotas, mi vista no se detuvo en nadie en especial, algunos muchachos se me acercaron tratando de hacer plática a los que respondí amablemente pero a la vez sin interés alguno, lo que hacía que se retiraran decepcionados, un muchacho joven y de verdad hermoso se me acerco, moreno claro, hermosos ojos negros de largas pestañas, ropa bastante sugerente que dejaba ver sus encantos, su playera era de tirantes, algo que a mi gusto es demasiado obvio, pero ya que amo a los obvios pues lo pase de largo, -¿Te gusta estar solo?- descaradamente le revise antes de contestar –No, pero gusto de elegir bien mis compañías- él río mostrando dos hileras perfectas de dientes blancos, -Zaz, y es aquí donde yo me retiro- lo tome del brazo –No, es precisamente aquí cuando yo te beso- hablando y actuando, el chico besaba delicioso, provocando que mi pene creciera de inmediato, su mano fue directamente a él y lo acarició a través del pantalón, yo hice lo propio con sus nalgas, nos estuvimos acariciando por buen rato, al parecer eso era todo lo que nos interesaba, él nombre y esas pendejadas estaban totalmente fuera de contexto. -¿Te gusta bailar?- la verdad sí que me encanta hacerlo, pero en ese momento me parecía mejor seguir con las caricias e irnos a un lugar donde pudiera desnudarlo y hacerle sentir mi verga dentro de él, más no suelo demostrar mucho mi deseo eso puede hacerme ver muy necesitado, -Si, pero por el momento estoy bien así- el chico me siguió acariciando y besando, luego me dijo –¿Tienes lugar?- rápidamente pensé en llevarlo a mi hotel, sólo era cuestión de tomar un taxi y estaríamos en el paraíso los dos desnudos y dándole gusto al placer del sexo, No dije nada lo abrace y ambos salimos del lugar tomamos un taxi y nos fuimos al hotel.
Cómo ya me conocen muy bien en el hotel de que llevo chicos lindos, no me dijeron absolutamente nada, soy buen cliente a fin de cuentas. Subimos en el elevador y empezamos acariciarnos con gran descaro el chico me bajo el cierres y metió su mano en mi bragueta desesperado por acariciar mi verga sin ropa, llegamos a el piso donde estaba mi habitación y bajamos muy abrazados escandalizando a una pareja que esperaba subir al elevador, eso nos hizo reír a carcajadas, entramos en la habitación y con gran rapidez nos despojamos de la ropa, al parecer a ambos nos agradó el resultado de vernos desnudos, nos lanzamos sobre la cama yo sobre él y con mis dos manos bajo sus nalgas atraje su cuerpo a mi erección sintiendo la suya que también estaba al pleno, nuestras bocas se juntaron en la sublime necesidad del deseo y la pasión sexual. Subí hasta poner mi erección en su cara dándole algunos golpes en sus mejillas con mi verga tiesa, el sacaba su lengua esperando que se la colocara en la boca, mi verga golpeaba su rostro y el se excitaba más, hasta que deje que la chupara con gran placer, lamió mis huevos, el tronco y chupo la verga en una forma deliciosa, sentía su lengua acariciando mi glande, luego se introdujo todo el trozo en su boca dejando la lengua fuera para poder lamerme los testículos, eso provocó en todo mi cuerpo estremecimientos y agudos gemidos de placer, su labor oral en mis genitales fue más que excelente, definitivamente el chico merecía una buena penetrada. Me puse el condón y lo baje al suelo levantando sus piernas a manera que sus nalgas quedarán pegadas a la cama, abrí sus piernas y su culo se me ofreció rico y caliente, metí mi verga en él y el chamaco empezó a gritar de placer, -Dámelo papá, dámela toda, que rica verga siento en mi culo, jódeme rico, soy tu puto-. Los gritos me excitaron bastante y empecé a darle con ganas, los gritos del muchacho de verdad eran únicos, estaba disfrutando como enajenado la verga dentro de él, me gritó – Quiero tu leche en mi cara papá, dámela ya, soy tu puto, dame tu leche- saque mi verga de su culo y me puse precisamente arriba de su cara mi leche la baño totalmente y el gritaba complacido, mientras lanzaba sus chorros de semen.
Nos metimos a la ducha y ahí me puse otro condón y volví a darle placer en su culo empinándole, era un placer muy grande penetrar a ese chico de verdad que disfrutaba mucho la verga dentro de él, apretaba el culo rico y parecía insaciable, gritaba y pedía que se le diera duro en su culo, le di hasta que me pidió casi suplicó que me viniera y dejara su culo libre, me derramé en sus nalgas, volvimos a besarnos, nos bañamos y decidimos ir al Mónicas, el famoso Mónicas de Guadalajara.

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2 pensamientos en “LIGUE EN EL MÁSCARAS DE GUADALAJARA

  1. Charly julio 24, 2012 en 10:18 pm Reply

    Orale! Lo padre tus relatos es que siempre que los leo me imagino como eres ( y no se como eres fisicamente) pero, la calentura de mi cuerpo siempre sube de nivel cada que entro a leer una historia nueva o las anteriores. Soy FAN!
    Soy de guadalajara y la verdad no conozco el mascaras… pero, tendré que ir.
    bravo! 😀

  2. José Canelón julio 25, 2012 en 9:19 am Reply

    En mis horas de insomnio siempre me pone a millón tus historias. Ahora ya sé adonde ir a Guadalajara para turistear y rumbear.

excelente

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