UNA RICA COGIDA EN UN DÍA DE CALMA


3

Era un domingo de julio en la capital, había decidido ir a desayunar al centro y me encontré con una agradable sorpresa; la calle 5 de mayo estaba solitaria como si todo mundo hubiese desaparecido, a los lejos se escuchaba un saxofonista tocando una triste tonada de blus, no es mi fuerte este tipo de música por lo que no la reconocí, pero sí daba al ambiente un toque de melancolía, yo mismo no podía creer tanta tranquilidad en esa calle que normalmente es transitada por autos y personas, esta vez estaba sola, por mi mente pasó la idea de que sería un excelente principio de una clásica película mexicana. Caminé hasta la entrada del restaurante que me habían recomendado “Café la Blanca” entré y toda esa calma que existía fuera a dentro era un verdadero caos, se escuchaban los ruidos de la loza y platicas inaudibles de los comensales, no obstante había algo raro, el restaurante estaba totalmente lleno, no había mesas, pero tampoco había personas esperando, yo era el único, como si hubieran esperado a que se llenara el lugar y nadie más se hubiese interesado en entrar; con la mirada buscaba una mesa libre y en eso ví un chico que me hacía señas, voltee pensando que se trataba de otra persona, pero no había nadie más que yo, le miré y se levantó de su asiento para hacerme las señas más enfáticas, era un chico lindo así que no lo pensé más y me dirigí a su mesa, entre las señas del muchacho y mi no decidirme llamamos algo la atención de los comensales que me veían con curiosidad, llegue hasta donde él estaba y en cuanto estuve a su alcánceme extendió su mano y se presento, -Siéntate por favor difícilmente encontraras mesa- me senté precisamente frente a él y le miré en forma de escudriño, el chico se puso rojo y comenzó hablar –Soy estudiante de economía y vivo en la Narvarte y tú? -No yo no- le dije, el sonrió nervioso y me miró intrigado, -¿Si?- expresé, -Nada- realmente lo estaba poniendo nervioso y eso me encanta, es parte de mi forma de ser inhibir un poco a la gente, parecía que el chico no se dejaría fácilmente, -Entiendo que ni estudias economía ni vives en la Narvarte, pero ¿Dónde vives?- sonreí –En mi depa solo y soy mecánico- mentí no hablo mucho de mí en un ligue, me vio las manos -¿Mecánico, con esas manos?- lo vi con descaro –Claro ni modo que con otras- se puso serio –La verdad ¿a qué te dedicas?- llegó la mesera a levantar la orden, ambos pedimos y yo agregue, -Cuentas separadas- Él me miro intrigado –De ninguna manera yo pago- la mesera se retiró y aclaré –Disculpa pero mi sueldo no me da para invitar a nadie- el me ofreció su mejor sonrisa, -No te preocupes me encanta invitarte- lo miré fijamente, -¿Por qué?- trago saliva –Te ves un chico agradable- me acomodé en la silla -¿Te parece?- el comenzó a sentirse incómodo, -¿Te gusta incomodar a la gente?- -No para nada simplemente no soy muy platicador- contesté amablemente, esto le dio confianza –Ah eres un solitario- -Efectivamente- -yo no, normalmente siempre ando con mi novia o con amigos- ¿Novia? Pensé, ¿Qué onda con este chavo? Estaba seguro de que me estaba ligando y me sale con que tiene novia, así que fui totalmente claro –Perdón, pero pensé que querías coger- el muchacho se puso totalmente rojo, -Eres muy directo- llego la mesera y nos puso los platillos yo empecé a comer sin decir nada, -Es que mis padres no saben nada y tengo novia para que no me den lata- levanté la vista y agregue molesto –Así que se joda tu novia ¿No?- él se turbó -¿Por qué dices eso?- -Porque así es, tu de puto y l achica haciéndose ilusiones, eso es tener pocos huevos- me vio asustado –Tú no sabes cómo son mis padres, serían capaces de correrme- -¿Y?- -Yo necesito terminar mi carrera, y por el momento los necesito- ya estaba bastante molesto con sus explicaciones –No tienes creatividad, puedes decirles que no tienes novia pues te distrae en los estudios, eso a los padres le encanta, te ven responsable, tú te los chingas a ellos y consigues el pinche titulo y no jodes a nadie- El me veía con los ojos desorbitados, realmente asustado –totalmente directo y cruel- -No perdón no soy cruel te digo la verdad, pero tú sabes que es lo que debes hacer, más esto no nos va a impedir que cojamos- se rió –Realmente tengo ganas de estar contigo- lo miré –Pues pide la cuenta, enfrente hay un hotel, trago saliva y pidió la cuenta, salimos y le pasé el brazo por los hombros y le di el consabido beso, pensé que se iba a resistir pero no fue así, tal vez fue la soledad de la calle o el deseo que le envagraba pero respondió de forma excelente a mi caricia.
El hotel estaba a media cuadra del restaurante era un edificio viejo al cual ya había yo acudido en otras ocasiones, nos registramos y subimos al viejo elevador que me encanta por antiguo y destartalado, subimos al cuarto piso y entramos en la habitación, en cuanto lo hicimos lo empecé a despojar de su ropa y dejarlo totalmente desnudo, ante mis ojos apareció su desnudez blanca y sin vello, rasuraba su pelvis totalmente y eso se me hizo más excitante, su verga estaba totalmente tiesa se inclinaba un poco a la derecha, aunque era larga era delgada y el glande se cubría totalmente por el prepucio, lo que me decía que ese chico ni se masturbaba mucho y tampoco era activo, se acerco a mí y desabrocho mi cinturón, bajo el jeans dejando en libertad mi erección la cual acarició mientras me daba sus labios para que se los besara, lo abrace y bajé mis manos a sus nalgas, eran perfectas, duras y redondas, las separé y comencé a abrir su agujero con mis dedos pulgares, el comenzó a decirme cosas inaudibles al oído, me saque la camiseta y nos tiramos sobre la cama, sus besos eran cálidos y succionaba mi lengua cada vez que se la introducía, su saliva dulce y con un sabor delicioso, empuje su cuerpo hacía abajo para que chupara mi verga, la cual estaba totalmente húmeda de lubricante natural que salía por mi glande, él lo lamió y saboreo el excitante líquido, luego metió toda la verga en su boca y comenzó a mastúrbame, yo empujaba su nuca para que toda mi verga entrara en su cavidad bucal, realmente me dio una mamada digna de un buen premio, así que le acomodé boca arriba levanté sus piernas hasta casi ponerlas atrás de él a fin de que su culo quedara abierto y a mi disposición, comencé a lamerlo y meter mi lengua en su hoyo, él gemía y decía –Es tuyo papito es tuyo- pues como mío lo traté y le di gran placer con mi lengua y dedos, escupiendo en él hasta que quedó totalmente lubricado, la pose era perfecta para darle con todo, así que me puse el condón y metí mi verga en ese hoyo candente y ensalivado, realmente que muchacho más gritón en cuanto la tuvo dentro comenzó a gritar –dame papi dame duro eres mi macho dame duro- realmente suelo ser muy obediente ante ese tipo de petición, así que arremetí contra su culo hasta que sentí como me apretaba y de su verga salían generosos chorros de semen que le cayeron hasta la cara, el apretón de su esfínter hizo que yo también me viniera dentro de él causando más gritos de placer, me quede un rato dentro de él y luego saque mi verga con todo y el condón, el chico estaba algo entumido por la pose, se enderezo y nos metimos a bañar yo terminé primero, cuando él salió me prometió que terminaría con su novia para que pudiéramos vernos libremente, -No nene no te confundas, una rica cogida no es el principio de un romance, estuvo rico, pero no me gusta repetir- el me miro mientras se vestía y me sentenció –Va a llegar un día que te enamores y no te van a querer- me reí –No creo papá, soy demasiado cabrón para eso- sin despedirse salió del cuarto y yo me quede a dormir un rato.

Etiquetado:

excelente

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